domingo, 10 de abril de 2011

Capítulo 17# Fiesta de cumpleaños.

-Felicidades -dice Yerai, abrazándome por la espalda mientras yo termino de peinarme.

Sí, hoy sábado por la mañana, es mi cumpleaños. Ese día tan poco esperado por mí al fin ha llegado. Espero que él y mis amigos me lo hagan más llevadero.

-Gracias -sonrío.
-Tengo que irme a casa a hacer unas cosas, nos vemos esta noche en la fiesta ¿vale?
-De acuerdo, nos vemos allí.
-¿Qué harás durante el día?
-No sé, puede que hacer deberes.
-¿Deberes el día de tu cumpleaños? Cómo se nota que no te gusta hoy.

Me río y le doy un pequeño beso. Ayer, después de todo el día descansando y tomando algunas medicinas comenzó a sentirse mejor. Y yo lo agradecía, ya que él era el que conseguía que no me tirara de los pelos por los nervios.

-Anda, vete a hacer lo que tengas que hacer.
-Extráñame mucho, yo lo voy a hacer.
-Ya lo hago.



Un pitido. Dos. Otro más. Y por fin llego a coger el teléfono antes de que cuelguen. Las horas han pasado volando, ya son casi las diez de la noche y Candy no tiene que tardar mucho en venir a llamarme. Me he puesto el vestido que me regaló Yerai, me parece una buena ocasión para estrenarlo.

-¿Quién es?
-¡Felicidades cariño!
-Oh, gracias mamá. -es una gran sorpresa, ya que apenas tenía noticia suyas por culpa de su trabajo, y los echaba de menos.
-Espera que te paso a tu padre.

Mientras sigo por el teléfono pegado a la oreja llaman a la puerta. Parece que todo el mundo se ha puesto de acuerdo para llegar al mismo tiempo. Es Candy la que llama, ella también va con un vestido rojo que le queda genial, y una gran sonrisa que deja ver lo contenta que está por el trabajo que ha hecho estos últimos días.

-Hola cariño, muchas felicidades -dice mi padre a través del teléfono- Tenemos unos regalos para ti geniales, seguro que te van a encantar.
-Muchas gracias papá. ¿Ya sabéis cuando volvéis?
-Un día de la próxima semana, aunque no se sabe cual exactamente. Pero ya es seguro que volvemos. Tu madre esta como loca haciendo las maletas.
-Me imagino -contesto riendo. La hiperactiva de mi madre... -Tengo que colgar. Ha llegado Candy y nos vamos a una fiesta que me han preparado.
-Pasároslo bien, e ir con cuidado.
-Lo tendremos. Besos, os quiero.

Cuelgo y miro a Candy, que sigue con su sonrisa imborrable y mirándome de arriba a abajo. Espero que no me pregunte por el vestido, o me pondré más nerviosa.

-¿Preparada para tu fiesta de cumpleaños?
-Vamos allá. -le digo, cogiendo aire.

Llegamos a la fiesta acompañadas de Luis y entonces mis nervios se descontrolan. Entramos a la pequeña discoteca que esta a rebosar de gente.
Nada más verme empiezan a felicitarme, provocando que me vuelva loca intentando contestar a todas las felicitaciones.

-¡Pequeña!

Un enorme hombre atraviesa todo el grupo de jóvenes que hay enfrente mía y me abraza efusivamente. Rob.

-Felicidades pequeñaja.
-Gracias grandullón. Que bien que hayas venido.
-Me invitó Candy. Pero déjame verte. ¡Estas preciosa! Vamos, un baile juntos.

Las canciones pasan muy rápidas y yo cada vez bailo con un chico distinto. Rob, Luis, amigos de mi clase... Hay demasiada gente y yo quiero encontrar a Yerai, pero es bastante difícil.
De repente comienza a sonar una canción que reconozco enseguida.
Mi canción.
Helena.

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