domingo, 10 de abril de 2011

Capítulo 19# Veneno.

Estoy cansada, lo admito. Pero valió la pena, la fiesta fue genial y el momento con Yerai perfecto. Después de aquel beso nos fuimos de allí, dejando a la gente disfrutar. Disimulamos, por supuesto, para que no nos pillaran, y fuimos a buscar a Luis y Candy para contárselo. Como habíamos acordado hace tanto tiempo.

Pero estaban desaparecidos, me imagino que hablando, si no me equivocaba. Por fin Candy se decidió a dar el paso, esperaba que le fuera bien y de todos modos iba a preguntarle sobre el tema durante el almuerzo.

Mientras tengo que soportar lo que queda de clase, pero estoy más atenta del colgante que rodea mi cuello, acariciándolo y sonriendo cada vez que leo esas palabras.
"Are you near my heart? No, you're in my heart, my Helena."


De vez en cuando miro a Yerai, y coincido con su mirada verde y alegre, pensando lo mismo que yo.
Por fin suena el timbre y yo me levanto, recogiendo mis cosas sin ninguna prisa, igual que él, cuando pasan Sara y Lucía por mi lado, mirándome mientras ríen por lo bajo. ¿Y a esas que les pasa ahora?
La clase se queda vacía y es cuando puedo de una vez mirar a Yerai sin disimulos.

-¿Preparado?
-Totalmente. Vamos -dice, yendo juntos hacia la salida, y dirigiéndonos al patio.

Pero algo va mal cuando caminamos hacia nuestra mesa. Las idiotas están ahí, frente a Luis sujetando una hoja de papel que él mira furioso, con las manos hechas puños. Candy está a su lado, tapándose la boca con la mano, totalmente sorprendida.
Eso me preocupa. Miro a Yerai, que está con cara de confusión.

Según vamos acercándonos me fijo más en lo que sujeta Sara, hasta que distingo lo que es; una foto de Yerai y mía, besándonos en mi fiesta de cumpleaños.
Así que ese era el ruido de anoche. Estamos en un buen lío. Los cuatro se dan cuenta de que estamos parados a pocos metros de la mesa, mirándolos sin saber que hacer.

-Luis, podemos explicarlo...Íbamos a contároslo...-comienza a decir Yerai.

Pero no le da tiempo a más. ya que mi amigo se levanta de la mesa, todavía con las manos en puños y acercándose muy rápido a Yerai. Se lo que va a pasar, pero no me da tiempo a pararlo antes de que Luis le de un puñetazo.

-¡Luis!

Sara y Lucía no paran de reírse, mientras Candy sujeta a Luis y yo sigo a Yerai, que se ha dado la vuelta entrando a uno de los pasillos del instituto. Tiene el labio inferior roto y le sangra un poco, pero tiene pinta de que va a acabar hinchado.

-¡Yerai espera!

No me hace caso hasta que se para en una fuente y comienza a lavarse la boca.

-¿Estás bien?
-Vete...
-Yerai pero...
-¡Que te vayas! -grita cabreado. ¿Qué es lo que le pasa? ¿Que le he hecho?
-¿Por qué?
-¡Todo esto pasó por tu culpa! ¡Tendríamos que habérselo dicho desde hace mucho!
-No puedes echarme la culpa de lo que ha pasado...

Recuerdo el día que me tatué, de como se cabreó. Pienso que es mejor dejarlo que se desahogue, y ya se le pasará, como la última vez.

-No quiero hablar más contigo. Vete, quiero estar solo.
-¿Dónde se han ido todas esas cosas bonitas y esos detalles que tenías conmigo? ¿Qué es lo que te ha pasado en estos cinco minutos? -no quería decirlo, pero no soporto las cosas que me esta diciendo.
-¿Alguna vez te dije "te quiero"? No recuerdo haberlo hecho. Y todo lo demás son cosas sin importancia.

Eso si me ha dolido. Las palabras duelen si se saben emplear, y las suyas han conseguido que mi pecho comenzará a dolerme, como si me faltara el aire y en vez de bombear sangre bombeara veneno, ácido sulfúrico que termina conmigo lentamente.

No lo reconozco, no se que es lo que le pasa, pero esta claro que no estoy hablando con el mismo Yerai de estos últimos dos meses. No puedo soportar las lágrimas, así que me voy de allí, dejándolo solo, y esperando que vuelva el chico al que conocí.

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