miércoles, 11 de mayo de 2011

Capítulo 23# Visitas y aires de superioridad.

Tardo poco en llegar a casa o eso es lo que me ha parecido. Lo que me ha dicho Rob no para de dar vueltas en mi cabeza. ¿Por qué Yerai no habrá ido a casa en esos dos días? Me sigo preocupando por él aunque no me haga ni caso. Es inevitable, algo que no puedo controlar. Aunque cuanto menos tarde en acostumbrarme a la situación y a aceptarlo mejor me irá, o eso espero. No puedo pasarme todos los días así, eso no va a arreglar nada.

Voy a abrir la puerta pero me la encuentro ya abierta. Que extraño, recuerdo perfectamente haberla cerrado antes de irme al instituto. Cuando entro y veo a una mujer, un poco más alta que yo con el pelo largo y castaño, y un hombre, más alto todavía y con el pelo casi negro, a su lado comprendo el porqué de que esté abierta.

-¡Mamá! -digo abrazándola y ella a mi mientras mi padre nos observaba con una sonrisa- Os he echado de menos.
-Y nosotros a ti. Acabamos de llegar esta mañana. Nada más dejar las maletas en casa vinimos aquí, queríamos darte una sorpresa.
-Pues lo habéis conseguido. ¿Qué tal el viaje?
-Cansado, demasiado trabajo. Te hemos traído unos regalos.

Me siento en el sofá y ellos me pasan unas cuantas cajas, cuatro, unas más grandes que otras. Las apoyo en mis piernas y las abro impaciente. El primer regalo es una camiseta que llevaba buscando desde hace mucho tiempo. El resto son muñequeras, collares y demás accesorios que me encantan.

-Muchas gracias, son preciosos todos. Estos voy a estrenarlos ahora mismo -les digo, colocándome unos pendientes rojos con forma de rosas.
-Eso no es todo, tenemos un regalo más y aún mejor -contesta mi padre, sonriéndole a mi madre.
-Shh, no le digas nada. Te lo daremos pronto no te preocupes -me dice mi madre riendo.

Nos pasamos toda la tarde hablando de las cosas que nos habían ocurrido. Esta claro que estar tanto tiempo separados nos une aún más. Era fantástico que hubieran llegado, aunque no hubieran podido estar en mi cumpleaños. Pero eso ya no importa, con todo lo que pasó desde entonces eso apenas puede compararse.
Por supuesto no les conté nada sobre Yerai. Ese era un tema prohibido a partir de entonces, no pienso volver a hablar de él, por mucho que me cueste.


(Narra Luis)

Me preocupa mucho el estado de Ari y todo por lo que esta pasando. Me siento culpable. Si no le hubiera pegado a Yerai todo eso no habría ocurrido. Pero lo hice sin querer, en realidad no quería.

Yo quiero mucho a Ari, pero ahora solo como amigos, ya que Candy lo significa todo para mi en estos momentos. Pero cuando Sara me enseño la foto todavía estaba reciente que Candy me dijera que me quería. Yerai no me caía muy bien cuando comenzó a venirse con nosotros, es como si siempre hubiera tenido la sospecha de que algo pasaba entre ellos dos. Y claro, yo estaba celoso.
Pero ahora quiero arreglar mi error, ya que por mi estupidez las cosas están así y por mucho que mi amiga intente parecer que esta bien se que en el fondo no es así.

Esta tarde hay un partido de fútbol en el instituto al que va a acudir todo el mundo y ya que Yerai, según ví esta mañana, se va con Sara y Lucía lo más normal es que esté él también. Los populares son los primeros que aparecen en eventos de este tipo.

Tengo que recorrer todas las gradas hasta que doy con él, esta con las populares en la entrada de uno de los pasillos que llevan fuera del campo. Por lo que veo se lo están pasando muy bien, riéndose sin parar. Eso me enfurece, Ari está pasándolo fatal y él mientras pasándolo en grande. Cuando al final llego a su lado se me queda mirando con un aire de superioridad que nunca le vi usarlo. Sé perfectamente quienes han provocado que se comporte así.

-¿Tú que haces aquí?
-Quiero hablar contigo sobre lo que ocurrió. Y sobre Ari. -Sara y Lucía me miran y comienzan a reírse por lo bajo, pero no les hago caso. Ellas también tienen la culpa de todo esto.
-Yo no perdería el tiempo, no vas a conseguir nada ni aunque me supliques de rodillas. -dice él sonriendo.

Me quedo sorprendido por la contestación y le lanzo una mirada de odio antes de irme de allí. Está insoportable, él no es así, ese no es Yerai. Algo está pasando y espero que pase pronto.

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