viernes, 20 de mayo de 2011

Capítulo 25# Noel.

Llego a casa soltando la mochila, chaqueta y las llaves en la entrada, sin dignarme en recogerlas o por lo menos cambiarlas de sitio. Miro en la nevera, medio vacía, pero nada de lo que hay me apetece para comer. Así que simplemente cojo una bolsa de aperitivos y una cerveza, dejándolas encima de la pequeña mesa del salón y buscando entre mi colección de discos.

La idea de las películas ya había quedado descartada por los planes de Luis y Candy, y a mi sola no me apetece verlas. Pongo el disco tan conocido en el reproductor y me tumbo a verlo. Las horas pasan rápidas y mis pensamientos también.


Llaman al timbre y yo me doy prisa en secarme las lágrimas antes de ir a abrir. Es Candy. Como me prometieron han acabado pasando por mi casa para hacerme compañía. Pasa al salón, donde se sienta y le da al play para saber que estaba viendo. Tengo la sensación de que se ha dado cuenta de que había estado llorando.

-Dos años y sigues llorando con The Black Parade Is Dead -dice casi riéndose.
-Es sin querer, Cancer y Sleep con canciones muy bonitas. ¿Y Luis?
-Está aparcando. Ha venido también su primo...¿No te importa verdad? Es solo un rato.

No me da tiempo a contestar, porque aparece Noel, seguido de Luis. El parecido es increíble, pero eso no quita que me guste que esté aquí. No le conozco, es un completo desconocido, sea primo de quien sea. Y no me apetece que nadie, excepto mis amigos, me vean de este modo, llorando por unas canciones.

-Hola, ¿tu eres Ari verdad? -me da dos besos antes de que yo reaccione- Yo soy Noel. Luis y Candy me han hablado de ti.
-Hola...
-¿Qué estabas viendo? -pregunta Luis cerrando la puerta y corriendo al lado de Candy.
-The Black Parade Is Dead -contesto mirando a Noel mientras inspecciona lo que puede ver de la casa.
-¡Perfecto! Hace tiempo que no lo veo. ¿Has visto ya Life On The Murder Scene?
-Si pero puedo ponerlo otra vez si queréis, o poner otra cosa si a tu primo no le gusta. -le digo a Luis, puesto que Noel está en su mundo y dudo que vaya a contestarme.
-No te preocupes, toda la familia es fan del grupo. Por suerte, he de añadir.

Resultó ser una tarde muy divertida. Con Luis y Candy tumbados en el sofá, en plan parejita enamorada, cosa que son, y Noel y yo sentados en el suelo vimos los dos discos, hasta que se hizo de noche. Poco a poco fui perdiendo la vergüenza con Noel. Resultó ser un chico muy extrovertido y alegre. Se notaba que Luis y él eran familia.

Mi rubio amigo y Candy estuvieron hablando en susurros durante un rato, hasta que se levantaron, dijeron que iban a casa de Candy y que después Luis volvería a por su primo. Y aquí estamos, los dos solos en mi piso, terminando de ver el CD. El silencio es incómodo, esta situación no me gusta nada.

-¿Dónde esta la basura? -pregunta él, recogiendo las latas vacías de la mesa.
-El cubo blanco de la cocina -le miro el rato que tardo en pronunciar eso y vuelvo a centrar mi atención en la televisión.

Tarda poco en volver y sentarse otra vez a mi lado, tamborileando los dedos contra su pierna, como si pensara algo pero se lo estuviera callando.

-No me gusta ser curioso pero...-dice por fin- ¿Por qué tienes en la basura fotos tuyas con un chico?

Las ha visto, las pocas fotos que el innombrable y yo nos habíamos sacado la vez que le llevé a mi escondrijo del parque. Tendría que haber sacado la basura, así me habría ahorrado este mal rato. No sé que contestar.

-Olvídalo, no he preguntado nada. -me sonríe, dando por olvidado el tema.
-Gracias, ese tema no es muy agradable para mí -le correspondo la sonrisa, esta vez sin tener que forzarla como con mis amigos esta mañana.
-Me puedo imaginar, por eso mejor no hablar de ellos ¿no? -ríe- No te preocupes, se acaban olvidando. Te lo dice la voz de la experiencia.

Seguimos charlando otro rato más, y se nos pasó volando. Llegó Luis a por él y nos despedimos, él con ganas de volver a visitarnos y yo con ganas de volver a verle. Me ha caído muy bien y, no se si por su parte también, para mi ya es un buen amigo.

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